Publicidad | Vea su anuncio aquí

Obdulio Varela el símbolo de la 'Garra Charrúa' y autor intelectual del 'Maracanazo'.

Obdulio Varela, el símbolo de la \'garra charrúa\'

Obdulio Varela fue el capitán de Uruguay en el Mundial de Brasil 1950.

- Getty Images

Leyenda en Peñarol

Quién para muchos representa la figura del caudillo del fútbol uruguayo, nació el 20 de septiembre de 1917 en Curvas de Industrias, Montevideo. Inició su carrera en el equipo Pascual Somma y luego pasó al Deportivo Juventud en 1936 para firmar un año después con el Wanderers de la primera división del torneo uruguayo.

En Wanderers jugó hasta 1943, cuando fue transferido a Peñarol de Montevideo, en donde se retiró en 1955. Apodado "el negro" por su piel algo mulata, tenía una gran ascendencia sobre sus compañeros de equipo. Jugaba de volante pero su espíritu combativo era tal que bien podía defender como pasar al ataque sin inconvenientes.

Poseía un buen manejo del balón y sabía distribuir el juego inteligentemente, buscando el ataque punzante en el sector menos pensado del conjunto contrario. Por su espíritu y su figura caudillesca, que se agrandaba cuando peor estaban las cosas, Varela fue jugador de toda la cancha. Un conductor que cualquier técnico hubiese querido tener en su equipo. Con Peñarol fue campeón en 1944, ´45, ´49, ´51, ´53 y ´54.

El "Maracanazo" tuvo lugar el 16 de julio de 1950, en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, cuando unos 150 mil fanáticos brasileños celebraban el primero y único gol de Brasil en aquella memorable final mundialista. Entonces Obdulio, parsimoniosamente retiró el balón de la red y casi en cámara lenta lo llevó al centro de la cancha. no sin antes protestar por la legitimidad del tanto convertido por el puntero Friaca.

Sabía que el gol era legítimo pero buscaba enfriar el encuentro, buscaba el silencio que diera paso al temor. Y el gran Obdulio, con su temple único y atrevido consiguió en aquella jornada gloriosa su propósito, el Maracaná se calló, el equipo anfitrión comenzó a bajar la guardia y Uruguay logró su hora más gloriosa en el fútbol internacional. De esa manera "el negro" Obdulio Varela pasó a integrar la lista de los elegidos del balompié del mundo, y sigue ahí, como el símbolo eterno del fútbol charrúa.

Debutó en la selección en 1939 para el certamen sudamericano de Lima (Uruguay 3, Chile 2) y jugó su partido final con la celeste 15 años después, al caer 4-2 contra Inglaterra en el Mundial de Suiza ´54. En total jugó 53 partidos con la selección de su país, consiguiendo 30 victorias, 17 derrotas y seis empates. Fue campeón Sudamericano en 1942 y Campeón Mundial en 1950, es decir, Varela fue el centro de la tormenta de aquel famoso maracanazo.

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí