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La selección de Holanda aclamada por la multitud en los canales de Amsterdam

La selección de Holanda aclamada por la multitud en los canales de Amsterdam

Miles de holandeses se congregaron alrededor de los canales de la capital holandesa para aclamar a los jugadores de su selección que consiguieron el segundo puestoe en el Mundial Sudáfrica 2010.

- Getty Images

Aclaman a la \'Oranje\' por los canales de Amsterdam

FOTO Aclaman a la "Oranje" en Amsterdam

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AMSTERDAM - Los jugadores de la selección holandesa, la 'Oranje', derrotada por España (1-0) en la final del Mundial de fútbol de Sudáfrica, recorrieron los canales de Amsterdam en un desfile en barco, aclamados por miles de hinchas de todo el país.

El técnico Bert van Marwijk y sus jugadores se instalaron a bordo de un barco decorado con flores naranja que zarpó bajo los aplausos de la muchedumbre y el estruendo de las vuvuzelas.

El desfile estaba previsto en principio sólo en caso de victoria.

"¡Segundos también es un buen resultado!" Aunque no seamos campeones del mundo, decidimos organizar igualmente el desfile", explicó Hilde Bruggink, una portavoz de la federación holandesa de fútbol (KNVB).

"Queremos que todo el mundo pueda disfrutar de los jugadores, verlos, saludarlos", añadió la portavoz.

Más de medio millón de personas, según la policía, se concitaron a lo largo de los canales para rendir homenaje a sus jugadores. "Nunca he visto al equipo holandés luchar hasta el final de esta manera. Los jugadores se merecen sin duda festejarlo en los canales aunque no hayan ganado", explicó Denney de Jonge, de 40 años.

"El día de la final, estábamos muy decepcionados. Es normal, pero ahora estamos muy orgullosos: segundos del mundo, cuando lo piensas bien, no está nada mal", aseguró Nico Bakker, de 23 años, con las mejillas pintadas de los colores rojo, blanco y azul, de la bandera de Holanda.

El barco que transportaba a los subcampeones del mundo fue seguido por decenas de embarcaciones, repletas de seguidores que saludaban a sus ídolos y gritaban de alegría.

"Gracias chicos", rezaba una pancarta colocada en una fachada al borde del canal. Otras personas no dudaron en lanzarse al agua o subirse a las farolas.

"Una fiesta como ésta nos ayuda a digerir la decepción de la final", afirmó Stefan Bons, de 25 años, que llevaba una camiseta de color naranja y la melena y la cola de un león. "No sabemos cuándo Holanda volverá a jugar una final de un Mundial, por lo que se aprovecha al máximo", añadió.

Tras el desfile de siete kilómetros, los jugadores se instalarían en un escenario de la plaza Museumplein, delante del Rijksmuseum, el mismo lugar donde se reunieron 180.000 personas para ver la final en una pantalla gigante.

Unos 1.800 policías fueron movilizados para el evento y se instalarían pantallas en cinco puntos de la ciudad.

Los jugadores holandeses también fueron recibidos en la Haya por el primer ministro Jan Peter Balkenende, "orgulloso" de su actuación, y por la reina Beatriz.

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