Enviar por correo electrónico
Completa los datos requeridos en el formulario para compartir esta página con tus amigos.
Enviar a tu móvil
Envía los ingredientes de esta receta a tu móvil y consulta tu lista cuando más la necesites.
Inicia tu sesión aquí
Debes estar registrado para subir tu receta.
España, un campeón atípico
España celebra la obtención de la Copa.
- AFP
FOTO Las fotos de la final del Mundial
Ver fotos
FOTO España está de fiesta
Ver fotos
FOTO España recibió la Copa del Mundo
Ver fotos
FOTO España celebró la gran victoria
Ver fotos
Durante muchos años la frase que se usaba para vender a España era “España es diferente”. Ese 'slogan' aplica perfectamente a la selección que acaba de proclamarse campeona del mundo.
Este equipo es atípico. No es como los que acostumbramos a ver coronarse como campeones mundiales. Y no es solo por ser un recién ingresado al club.
Los equipos campeones mundiales tienen estrellas mediáticas. Los tenía la oscura selección italiana del 2006 en hombres como Cannavaro, Inzaghi, Totti o Del Piero. Las brasileñas de Ronaldinho, Ronaldo y Adriano, o las de Bebeto y Romario, la de Pelé, Garrincha, la Argentina de Maradona o la de Kempes, la Alemania de Beckhebauer, o la de Matheus, y así, revisando, en todas había un jugador emblema, incluso en las épocas en las que la publicidad y el mercadeo no había descubierta al fútbol.
Esta selección española tiene excelentes jugadores, pero ninguno de perfil mediático. Quizás porque son chiquitos y no tienen el físico para hacer comerciales de ropa interior, o porque son de personalidades humildes y no muy egocéntricas. O porque la mayoría de ellos juegan en sus equipos originales, de dónde son canteranos.
El más próximo a ser una estrella mediática es Fernando Torres, pero él decidió ser un jugador de conjunto. O quizás Villa por sus goles. Pero la fama de ellos no es comparable a la de Cristiano Ronaldo, Kaká, Robinho o Messi.
Desde su éxito en la Eurocopa quedó claro que esta selección es un equipo, no una suma de individualidades. Los que no juegan valen tanto como los titulares, y cuando han tenido su oportunidad no han desentonado.
Es atípica también porque perdió su primer partido en el Mundial. Ningún otro campeón lo había hecho.
Además, al sólo marcar ocho goles en siete partidos, es el campeón de la historia que menos tantos anotó, unas cifras que no concuerdan con su carácter ofensivo.
El fútbol estaba en deuda con España y Holanda. Pero la historia se reconcilió con la ‘Roja’.
Todos los grandes habían logrado alguna vez ganar el Mundial, pero a España se le resistía, y la Roja mostraba como mejor palmarés un ridículo cuarto puesto en Brasil-1950.
Brasil, Italia y Alemania habían ganado nada menos que cinco, cuatro y tres títulos respectivamente, mientras que Argentina y Uruguay se habían hecho con el Mundial en dos ocasiones, e incluso Inglaterra y Francia se habían impuesto una vez, aunque fuera como locales.
Pero España se quedaba siempre sin tocar el cielo, en algunas ocasiones por causas ajenas a su quehacer, como en 1934 y 2002, cuando las decisiones arbitrales la dejaron fuera.
Pero en el primer Mundial africano llegó la posibilidad de hacer historia a una generación dorada, que nació en 1999 cuando algunos de sus miembros, como Xavi Hernández, Carlos Marchena e Iker Casillas, ganaron el Mundial Sub-20 en Nigeria.
Esa fue la primera piedra de un equipo que ha sorprendido al mundo. A ellos tres se fueron sumando elementos como Carlos Puyol, Joan Capdevila, Sergio Ramos, Andrés Iniesta, Xabi Alonso, David Villa o Fernando Torres.
Tras los fracasos del Mundial de Corea/Japón-2002 y la Eurocopa de Portugal-2004, llegó al cargo de seleccionador Luis Aragonés, que apostó por el buen fútbol y el juego de toque.
Tras caer en Alemania-2006 en octavos de final ante Francia, Aragonés, tozudo, decidió seguir apostando por el buen fútbol, y en la Eurocopa-2008 se hizo con el título
A Luis Aragonés le sustituyó Vicente del Bosque, que decidió no mover nada. Mantuvo el esquema y la base del equipo y sólo cambió algunos nombres, metiendo a gente como Sergio Busquets y Gerard Piqué, debido al gran momento de forma de los jugadores del Barcelona.
Tras perder el primer partido contra Suiza (1-0), España se recuperó y fue ganando sucesivamente a Honduras (2-0), Chile (2-1) en la primera ronda y después sucesivamente a Portugal, Paraguay, Alemania y Holanda, todos por 1-0.
No marcó muchos goles, pero ofreció una defensa segura con Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Piqué y Capdevila, que sólo recibieron dos tantos en el campeonato, unas cifras a la italiana, ya que los Azzurri fueron campeones cuatro años antes con dos dianas encajadas.
España fue un campeón atípico y merecido al que la historia hizo justicia.
- Artículo anteriorDefeated Dutch arrive back home
- Próximo artículoArruabarrena fichó para la Universidad Católica