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Javier Hernández padre, orgulloso de su hijo el 'Chicharito'

Javier Hernández padre orgulloso de su hijo el \'Chicharito\'

Javier Hernández padre, es entrenador de las Chivas en Segunda División.

- Notimex

GUADALAJARA - De quedar en la lista definitiva de la Selección Mexicana de fútbol para Sudáfrica 2010, el goleador Javier “Chicharito” Hernández se convertiría en la tercera generación de mundialistas en la familia, luego de que su padre Javier Hernández Gutiérrez y su abuelo Tomás Balcázar también vivieron la experiencia de un Mundial.

En entrevista, Javier “Chícharo” Hernández manifestó que sería una gran satisfacción que su hijo pueda cumplir el sueño de jugar en la máxima justa del balompié.

Actualmente entrenador de Fuerzas Básicas de Chivas en Segunda División, indicó que “es una situación muy bonita que en la familia tengamos la dicha de haber disputado un mundial tres generaciones, eso se va a quedar en la historia del futbol mexicano”.

“Uno trata de disfrutar este momento, el gusto y la alegría que da ver a mi hijo a un paso de jugar un Mundial, eso sería gracias a Dios, pero ahora lo más importante es que mi hijo juegue y que le vaya muy bien”, puntualizó.

Recordó que él jugó como delantero en diversos partidos amistosos durante un proceso de cuatro años, en la era del técnico Bora Milutinovic y quedó en la lista definitiva para el mundial en México 1986.

“A pesar de que no tuve la oportunidad de jugar ningún partido oficial dentro del mundial, fue una experiencia impresionante, jamás se me van a olvidar esos momentos, desde la pretemporada, el inició del campeonato, hasta que terminó el mundial”.

Expresó que siguen frescos en su memoria las concentraciones con la Selección de México, “cuando todo el plantel escuchaba las charlas técnicas, cuando veíamos videos, analizábamos a los rivales que íbamos a enfrentar, los entrenamientos previos y después de los partidos, etc”.

El ex delantero, hábil y de gran resorteo, manifestó que “participar en un mundial es una experiencia muy bonita, con todo lo que se da en torno a ello”.

“Hubo muchas cosas de gran significado para mí, como haber llegado hasta el quinto partido, que es muy famoso en la actualidad, el haber llegado hasta esa etapa es una vivencia muy impresionante, el clasificar a la siguiente ronda”, subrayó.

Mencionó que nunca olvidará los encuentros que sostuvieron contra los representativos de Bulgaria y Alemania, “este último partido fue en donde perdimos en la serie de penales”.

Señaló que siempre fue un jugador alegre, amistoso y bromista con todos sus compañeros en la selección, “tuve una buena relación con ellos, nunca tuve un problema con alguien, a todos los recuerdo perfectamente bien”.

Explicó que ese grupo convivió mucho tiempo junto, “en la ciudad de México vivimos seis meses con el plantel y pues conviví con todos, el día a día, en los entrenamientos, fue algo muy especial”.

“El haber sido partícipe de un mundial te da madurez, al conocer el nivel de las competencias internacionales, regresas a tu club y enfrentas el torneo local con una madurez futbolística enorme y aportas todo lo que aprendiste, tratas de ayudar a tus compañeros en ciertos momentos dentro de un partido y fuera de la cancha”.

Sobre la posibilidad de que su hijo juegue en Sudáfrica, expresó que “son épocas diferentes, él tiene ahora la gran oportunidad de saber lo que es un mundial, porque no es lo mismo que te lo digan a que lo vivas, porque a uno le faltan las palabras para describir todas esas sensaciones, hay que sentirlo, hay que vivirlo, es lo máximo”.

Comentó que Javier Jr., se dará cuenta del potencial de la Selección Mexicana y de todos los representativos participantes, “adquirirá esa experiencia que se requiere durante el mundial y con Manchester United en la Premier League de Inglaterra”.

“Le digo que trabaje duro, que no se desespere por las situaciones que se le presenten previo al mundial, que siempre tenga calma, que si pone su máximo esfuerzo tarde o temprano las cosas le van a salir, ya que por consecuencia viene la recompensa de lo que uno hace en la cancha”.

Señaló que él tenía 24 años cuando estuvo en el Mundial México 86 y “si Dios quiere que le toque estar ahí, tendrá 22 años cuando juegue el campeonato de Sudáfrica 2010”.

“Las características que tenía yo como jugador y que ahora muestra mi hijo son el resorte, la velocidad y el golpeo con las dos piernas, es en lo que más o menos somos similares como jugadores”, apuntó.

Javier Hernández expresó que si su hijo se queda en la lista definitiva de Javier Aguirre “es muy probable que la familia lo vayamos a ver jugar a Sudáfrica”.

“Estoy infinitamente agradecido por todo el apoyo que la gente le brinda a mi hijo, a mí y a toda la familia, también le doy las gracias a Chivas, que le dio la oportunidad de formarse aquí y a mí la oportunidad de dirigir a las nuevas generaciones del Rebaño Sagrado”, concluyó.

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