Athletic aplastó al Mirandés para avanzar a la Final de la Copa del Rey
Así lució la ciudad española de Miranda de Ebro cuando se disputó la semifinal de Vuelta entre su Mirandés y el Athletic de Bilbao. La gente estaba en sus casas lista para ver el partido.
Aunque muchos no se conformaron con eso. Cientos de seguidores hicieron el viaje al estadio San Mamés para apoyar a su escuadra, que buscaba dar la sorpresa tras perder la Ida en su casa por 2-1.
La fanaticada visitante vivía su propia fiesta en las gradas, llevada por la esperanza de que su club volviera a dar una de esas sorpresas que le han caracterizado en este torneo.
Sin embargo, se escuchó el silbatazo inicial y todo fue tal y como los pronósticos daban por hecho.
Los 'Leones' vascos iniciaron de forma contundente, primero al minuto 11 con una anotación de la perla Iker Muniain.
Sólo tres minutos más tarde se amplió la ventaja gracias al tanto de Markel Laskurain Susaeta.
Para el minuto 22 el marcador ya indicaba una goleada gracias al tercer tanto, logrado por Jon Aurtenetxe.
Hasta ese momento, el global era de 4-1 y nadie dudaba que el cuadro de Bilbao simplemente estaba a minutos de concretar su pase a la gran Final.
La desilusión entre la gente del Mirandés era más que clara, pero ni en esos casos paraban de apoyar al equipo de sus amores.
Al minuto 57 llegó una jugada que le dio cierta vida al partido y una pequeña luz de esperanza al Mirandés.
Aldeano Aitor Blanco hizo el tanto del descuento. Mirandés estaba a dos goles de dar una campanada para quedar en el recuerdo por mucho tiempo.
Su gente creía en las opciones de los visitantes.
Pero a los minutos 71 y 75 apareció Fernando Llorente con su olfato goleador y logró un doblete que ponía las cosas 5-1. No había lugar para las sorpresas en San Mamés.
De cualquier modo, el orgullo del Miradés le llevó a anotar otro gol y hacer más honrosa su caída. Blanco volvió a ser el marcador.
Finalmente, un autogol de Fernandez Cesar Caneda amplió la desventaja para el 6-2 definitivo.
La afición de los caídos no podía estar más que orgullosa de su club. Incluso en la derrota, dejaron en claro que dieron la vida en el campo.
Los jugadores del Athletic mostraron respeto por el Mirandés, que vendió cara la derrota.
La afición de Bilbao ya acaricia la Copa, aunque antes su club deberá sortear el trámite más importante, el último juego.
Ahora, el Athletic de Bilbao sólo espera a conocer a su rival en la Final, que saldrá del duelo de Vuelta entre Barcelona y Valencia.