Marsella y Basilea le pegaron a Inter y Bayern en la Liga de Campeones
Acabaron los duelos de Ida en los Octavos de Final de la Champions League con dos partidos en los que resulta difícil elegir a un favorito por eliminatoria. El Inter de Milán visitaba al Olympique de Marsella.
El cuadro francés fungía como local y llegaba en mejor momento que el equipo 'nerazzurro', hundido desde fechas atrás en la Serie A italiana.
Y los franceses tomaron la iniciativa al ataque, con un juego por las bandas en busca de alguna jugada que pudieran cristalizar.
Pero las pocas jugadas de peligro para los galos eran desaprovechadas.
Incluso con tiros libres intentaron irse al frente ante un Inter sin idea al frente y pocas pinceladas.
El atacante uruguayo Diego Forlán resultó el mayor peligro para los interistas, aunque no tuvo su mejor juego.
En ocasiones parecía que sólo era cuestión de tiempo para que se abriera el marcador, pero las zagas conseguían salir avantes.
Incluso, los italianos tuvieron algunas opciones al ataque, llevados más por el curso del juego que por la idea futbolística.
Pero ya se acercaban los últimos minutos y todo lucía a punto de acabar en un empate sin goles.
Los franceses no dejaron de insistir ni en la parte final.
Y justo en esos minutos de descuento llegaría una jugada que marcó el duelo.
André Ayew cabeceó la pelota tras el cobro de un tiro de esquina.
Y su remate acabó en el fondo de las redes del Inter.
Aunque no era lo ideal, pero el empate sin goles era un premio inmerecido para los interistas. No supieron aguantar el resultado y ni siquiera se levaron eso de Francia.
No hubo tiempo para más y el Marsella sacó la victoria por 1-0.
El duelo de Vuelta, donde todo se definirá, se disputará en el Giuseppe Meazza.
El otro partido del día tuvo lugar en Suiza, donde el Basilea recibió al Bayern Munich.
Los locales querían marcar desde los primeros minutos para poder manejar con mayor tranquilidad el rumbo del juego.
Pero algunas fallas en la definición fueron la causa de que no llegara el primer tanto del partido.
El bayern tampoco la pasaba bien y no faltaron los reclamos al árbitro.
Los suizos seguían siendo el equipo con mayor claridad en el campo.
Por esa razón, el arquero Manuel Neuer le pedía máxima concentración a sus compañeros.
Con el paso de los minutos, el juego se convirtió en un partido trabado y con pocas emociones.
Jugadores como Arjen Robben sencillamente no lucieron.
Incluso Franck Ribery se vio apagado cada vez que tomaba la pelota.
A falta de cuatro minutos para que acabara el tiempo regular, Valentin Stocker abrió el marcador.
El Basilea conseguía irse al frente en este primer partido.
Tal vez no era la ventaja deseada, pero los los suizos podían ir más tranquilos al cotejo de vuelta.
El tiempo restante no sirvió para ver más goles y el marcador acabó con victoria de 1-0 para los locales.
Bayern está obligado a ganar en la Vuelta por un gol, pero en caso de recibir anotación deberá buscar dos tantos de ventaja.