Lo mejor y lo peor de la victoria alemana sobre Argentina en la final de la Copa del Mundo

Univision.com | Jul 13, 2014 | 5:33 PM
LO MEJOR
La figura del partido: Mario Gotze fue un protagonista inesperado y que finalmente decidió el partido a los 113 minutos. Hizo una pincelada digna del escenario y del evento, irrepetible y de gran clase. Quedará en el tiempo como la gran jugada de un título para recordar.
La estrella: Cada una de las estrellas que participó en el encuentro cumplió a cabalidad. Destacaron, por supuesto, Lionel Messi y su habilidad a lo largo del partido. Thomas Muller y su entrega los 120 minutos. Javier Mascherano con su juego de empuje, al igual que Schweinsteiger y Kroos, así como los defensas Garay y Rojo, Hummels y Boateng.
El silencioso: Sobre los hombros de Schweinsteiger descansa la Alemania campeona del mundo. El hombre lee los partidos como nadie. Lo mismo defiende con atingencia que lanza a sus compañeros al ataque con precisión. En lo anímico también se recarga el equipo en él, imperturbable y decisivo.
La clase: Lionel Messi tiene la onza futbolística del talento impredecible que suele intercambiar en cualquier momento. La final de la Copa del Mundo fue su mejor juego en el torneo. Corrió más, pidió más el esférico, obviamente fue mucho más peligroso. Puso nervioso siempre a la defensa alemana y cuando no tuvo el balón jaló la marca. Incluso corrió en zona defensiva y recuperó el balón en algunas ocasiones.   
La preparación física alemana: Cuando el juego rebaso los 60 minutos del juego, los estragos de la competencia se empezaron a sentir en el campo del lado argentino. Desde lo físico los germanos se hicieron del balón y consiguieron ganar jugadas, y hacer que la media cancha albiceleste se equivocara. En ese mismo lapso consiguieron que se amonestara a Javier Mascherano el hombre clave de los sudamericanos. Hecho que, posiblemente, ayudó en mucho a la causa de los europeos.
La vena competitiva alemana: Los futbolistas alemanes nacen, seguramente, con un chip integrado, que les dice que hay que competir siempre a ganar, no importa si es un pequeño país o una enorme nación la que tienen enfrente. Nunca se creen que son los mejores, lo tratan de demostrar siempre.
La personalidad argentina: La selección argentina llegó a la final como la víctima ideal de los alemanes, al menos eso era en el papel y en la opinión de una mayoría que había seguido sus partidos, pero el futbolista albiceleste está hecho con una personalidad que no le permite doblarse ante las mayorías. Lo demostró, una vez más, en la final de Brasil 2014. Su personalidad es de piedra, de la que no se rompe.
 
LO PEOR
Lo lamentable: El juego físico y de contacto de los argentinos se dejó sentir de inmediato. Garay dejó fuera a Kramer luego de un impresionante golpe con el hombro. Podrán argumentar que la entrada fue accidental, pero el exceso de fuerza con el que el defensa argentino atacó la pelota fue evidente.
Luego los alemanes se desesperaron y entraron en un tipo de juego que no les convino y en el que los sudamericanos se sintieron cómodos durante buena parte de la primera mitad y parte del inicio de la segunda.  
El desaparecido: Sergio Agüero fue el único que desentonó del lado argentino. La decisión de Sabella de incluirlo en el encuentro no fue justificada luego de ver lo hecho por el “Kun”. Las piernas no le alcanzaron para culminar las jugadas que tuvo y no pudo convertirse en el socio ideal de Messi. Intentó, pero no le alcanzó luego de la lesión que lo mantuvo fuera un par de juegos a lo largo de la Copa.  
El acelerado: Schurrle ingresó al terreno de juego a los 31 minutos por Kramer que no pudo recuperarse de un golpe de Garay. Se conoce su habilidad y su gran proyección al frente, pero ingresó un puntito encima de sus compañeros y nunca pudo bajar sus revoluciones. Se equivocó y decidió mal en varias oportunidades, incluso en un par muy claras de gol.
La jugada tonta: A los 97 minutos del juego, ya en tiempos extra, Rojo puso un largo servicio a Palacio que bajó mal el balón ya rebasado Hummels, le quedó largo y volvió a equivocarse al levantar apresuradamente el balón a la salida de Neuer. Fue la más clara chance del partido, hasta ese momento.
La decisión arbitral: Javier Mascherano dio una patada a Schweinsteiger a los 100 minutos de juego. El mediocampista ya estaba amonestado y de haber marcado la falta como era, Mascherano debió salir por segunda tarjeta amarilla.
Luego, Nicola Rizzoli, sobre todo luego del minuto 90, el colegiado tomó algunas decisiones más que no fueron bien apreciadas. Ninguna decisiva.
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